Esta historia es de un personaje que conozco hace muchos años...
él se crió en el mismo lugar que yo, pero en distintas épocas... estoy seguro que en su época resultaba un tanto mas dificil el surgir...
Él cuando joven quizo vivir la vida loca sin medir consecuencias...llegando al consumo de drogas, y eso conlleva a buscar nuevas maneras de obtener el dinero para continuar con su vicio... y así es como empezó a robar, y a asaltar taxistas... hasta que se lo llevaron detenido y esperaron a que fuera mayor de edad para procesarlo... siendo mayor de edad, le dieron 10 años en prisión... privado de total libertad.
Allí estuvo 10 años arrepintiendose, pensando en su futuro, haciendo trabajos en madera, para matar el tiempo...
Pasados 9 años sale de prision por buen comportamiento...
volviendo a casa, los únicos dispuestos a abrirle la puerta, es solo la familia, ya que ellos eran los únicos que creían en él, cuando el resto le temía por sus antiguas acciones...
La unica posibilidad de trabajo que puede tener es con su padre mueblista, porque el hecho de tener manchados sus papeles, se les cierran las puertas laborales.
Yo lo conozco hace muchos años, y no se si era por mi edad, o algun otro factor, pero siempre mostré mi confianza hacia él, y me juntaba bastante con él... tanto así que lo trataba como un tío más.
entre nosotros, uno siempre mostraba disposición para el otro, aunque sea para ir a comprar al super, o yo que actualmente le pido que me enseñe sobre el trabajo en madera =).
Hasta que hace un tiempo me cuenta que sus papeles ya estaban limpios, y ya buscaba trabajo como loco... hasta que recibió una buena oferta...
hace unos días cuando recibió su primer sueldo, y nos vimos nos pusimos a conversar de lo bien que nos iba, cada uno en lo suyo. y al rato de conversar me dice "sebita, aqui tení unas luquitas para tratar de ayudarte con material o algo que necesites". Me regaló tres mil pesos, lo cual valoro mucho por la intención y su dedicación y tan solo pero me sorprendió lo contento que él estaba... porque me hacía sentir, como que esta nueva oportunidad es una nueva vida, y que realmente no la quiere desperdiciar... y yo se que no lo hará.
Cuando veía su rostro de culpa y arrepentimiento, que estoy seguro que Dios tambien lo notaba... y tambien estoy seguro de que Dios le ve su nuevo rostro...
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